Siempre hay excusas para rendirse. A David Aguirre, productor, director, escritor, escenógrafo y actor de teatro, le sobran. Puertas que cierran en su cara, falta de apoyo financiero, etc. Aún con ello el joven visionario fundó la compañía Teatro Urbano aquí en Coatzacoalcos y, hace unos meses, dejaron un delicioso sabor de boca con “La espada de los dos cielos”, su obra debut. Hoy, a unas semanas del estreno de “El evangelio de Quetzalcóatl”, permite la entrada en exclusiva a éste semanario a los ensayos. Y, de paso, nos cuenta un poco de todo.
David Aguirre Pavón (Coatzacoalcos, Veracruz, 17 de agosto 1981) aprendió teatro con los que lo hacían porque “no me aceptaron en la UV de Artes en Xalapa. Me fui a trabajar con Abraham Oceransky, quizás el mejor de México, tres años. Levantamos la carpa Libertad. En la escuela no te enseñan todo lo que yo aprendí con él. Después, Alejandro Ricaño de la UV, me fue a buscar para trabajar con ellos.” En total, más de 30 obras, entre ellas “Justine y Juliette”, “El libro de la selva”, etc., lo convierten en un conocedor de las entrañas del teatro. “Trabajando con gente de alto nivel es como aprendí”, enfatiza.
“Regresé a Coatzacoalcos éste año. Abrí un taller en Casa de Cultura y el resultado fue la obra “La espada de los dos cielos”. La gente respondió muy bien”, recuerda Aguirre. Pero hubo problemas, según cuenta: “La primera función la dimos sin luz. No me dejaron dar la segunda. A la tercera llegó mucha gente, a la cuarta igual. Unos minutos antes de dar la quinta función Angélica Carmona (directora de Casa de Cultura) llegó a cobrarme, me dijo: ‘Te doy cinco minutos para que me des la lana o no hay función’. Al final me prestaron.” Y deja caer la piedra: “El Auditorio de Casa de Cultura se debe usar para lo que es: el teatro.”
“Después de eso busqué un espacio dónde trabajar.” La idea de “El evangelio de Quetzalcóatl” ya rondaba la cabeza de Aguirre, un proyecto que define como ambicioso. “El regidor Salvador Hernández me consiguió usar el Auditorio del PRI y me dejó trabajar, de hacer mis talleres.” Pero, ¿qué es éste nuevo proyecto?, David responde: “Todo lo que se ve en la obra es mío, pero me documenté, saqué ideas de libros como ‘Azteca’ de Gary Jennings y ‘El evangelio de Quetzalcóatl’ de Frank Díaz, entre otros.” Las fechas en que usted podrá ver ésta maravilla son 9, 10, 11, 16, 17 y 18 de diciembre en Llave esquina Guerrero, colonia Centro.
A futuro, David Aguirre sueña con “formar una escuela de teatro autosustentable, que tenga un repertorio para todo el año, con actores creciendo.” ¿Es la única forma?, se le pregunta, “Sí, porque aunque no tengo el billete del mundo, hago lo que me gusta.” Y ataja: “Cada minuto de mi vida lo invierto haciendo lo que yo quiero: teatro.” Y se le cuestiona si vale la pena, respondiendo afirmativamente sin dudarlo, más comenta: “La gente dice que estoy loco. A lo mejor sí, pero somos los que hacemos la diferencia.” Vaya que la está haciendo. Otro motivo para no rendirse. (Fotos, puntos y comas: Mario Sepülveda)

0 vinieron a desaburrirse:
Publicar un comentario en la entrada