El 1er Arcón Navideño Hebdomadario 2011 es para: Jesús Armando Pavón Gallardo.

10 diciembre 2011

La materialidad de lo intangible

♠ Crónica de la FIL Guadalajara 2011

Quiero evocar que las ferias se inventaron de forma oficial en la Edad Media, con estrictos fines comerciales. En los incipientes burgos europeos se convenía un punto de encuentro en fechas específicas del año donde concurrían mercaderes y compradores. De estos intercambios se establecieron contactos, alianzas y, a la par, se intercambiaban ideas, bienes intangibles, y aún así, la base de lo que llamamos civilización. Lo digo rápido y corto porque a mi primera visita a la Feria Internacional del Libro (FIL), me llevaron los negocios. Fue hace dos años, acababa de ganar el premio de primera novela y no tenía quién la publicara. Ésta fue la herramienta, pues en un solo lugar se reunían todos los interesados del gremio literario: autores, editores, agentes y lectores. El resultado fue tan sorprendente que volví al año siguiente, y bueno, este año también.

Se habla poco de él, pero es uno de los motores ocultos de la FIL: el salón de derechos. Durante tres días en una sala llena de mesas redondas, agentes y editores de diferentes países establecen contactos personales, se discute sobre autores, publicaciones, traducciones y proyectos. Aunque parezca que sólo hay personas platicando entre sí, en ese lugar se gestan libros o colecciones. Ahí hice contacto con una agente alemana y, quizás en honor a Alemania, país invitado, mi primera cita sería con ella. Antes de llegar, paso por el auditorio en el que Fernando Savater, flanquedo por Xavier Velasco, habla con los jóvenes sobre su “Ética para Amador”.

Llego puntual y salgo estimulado por la charla, han incluido mi nombre en el catálogo de la agencia en la feria del libro de Frankfurt. Me encuentro con una amiga editora, promotora cultural, agente y personaje de la novela “Apuntes de un escritor malo” de Mauricio Bares. Ella es de Tijuana, vive en el DF y está en Guadalajara. Así andamos muchos. Quedamos de acuerdo para cenar y continúo. Cámaras y reflectores, Antonio Skármeta se desplaza hablando con seguridad de su “Ardiente Paciencia”. Del primer piso de esa instalación atiborrada de libros, me invitan a subir. En las escaleras saludo a Francisco Martín Moreno (“Arrebatos carnales” y la extensa serie de historias de México) y, una vez arriba, estrecho las manos de Benito Taibo, su hermano Paco Ignacio Taibo II y Eugenio Aguirre, a quién no conocía en persona.

El tiempo empieza a encimarse, hay presentaciones de libros, coloquios y actividades. Todo se agolpa. Converso poco tiempo y vuelo para ver a Pedro Ángel Palou y su “Varón de deseos”. Aprovecho para hacer firmar por sus autores algunos ejemplares que cargué desde Coatzacoalcos. Vuelvo a correr y llego tarde; Antonio Ortuño presenta su nueva novela, “Ánima”. La verdad me divierte mucho más como orador que como novelista. Al finalizar, saludo a Jaime Mesa (“Rabia”), a Carlos Velázquez (“Biblia Vaquera” y tengo pendiente por leer su “Marrana negra de la literatura rosa”), y a Rogelio Guedea (uno de mis microcuentistas de cabecera).

A Ortuño le presento mi ejemplar de “La señora rojo” para que lo autografíe, y cuando me saluda por mi nombre me arrepiento de haberlo dado de baja de Facebook. Abandono la sala y me doy cuenta que se hizo de noche, llevo pocas horas y siento que no he visto nada. Pero me quedaré un día más. La FIL, como todas las ferias, es un encuentro de seres humanos que intercambian sus culturas, sus ideas. La FIL va más allá de las típicas ferias comerciales. En el aspecto político es fácil ilustrarlo con dos ejemplos:

Al día siguiente pude acercarme a Javier Sicilia, aunque conversamos unos pocos minutos su calidez humana marcó mi jornada, y me atrevo a decir que aún me acompaña. Lamenté el triste recuerdo que permanece en él de Coatzacoalcos, “es el peor lugar que visité en el sur”, me confesó. Me parece que su misión humanitaria ha eclipsado el valor de su poesía mística. Por supuesto, preferí comprar “Tríptico en el desierto” a “Estamos hasta la madre”. De tal relevancia se considera su influencia política, que Paco Ignacio Taibo II aprovechó para convocarlo a él y a su movimiento a apoyar el proyecto presidencial de la izquierda. Ésa es una de las caras de la FIL. El otro ejemplo es bochornoso, de vergüenza, y le tocó a Enrique Peña Nieto. La ignorancia es atrevida, dice el viejo refrán. Nunca pensé que el candidato del PRI fuera tan osado.

Me perdí muchos buenos autores, pero el día y medio que pasé en la FIL “de negocios” bien valió la pena. Comenta un artículo de prensa que este año la FIL recibió más personas pero vendió menos y obtuvo menos utilidad. ¡Qué importa! Estoy seguro que sus predecesores medievales estarían satisfechos al ver que hay todavía números negros y que el intercambio de bienes intangibles puede permitirnos pensar en un mejor país en medio de la zozobra de la violencia. (Reporteó en exclusiva: Jaime Panqueva)

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Hebdomadario.- Proviene de la palabra "Hebdómada", que proviene del latín "hebdomada" que a su vez proviene del griego "hebdomás". Significa semanal, semanario.
Sección de cultura y artes publicada cada sábado en Diario del Istmo.